18 sep. 2017

Henry David Thoreau - Walden o La vida en los bosques


Henry David Thoreau - Walden

Henry David Thoreau (1817-1862) nació en Concord, Massachusetts, y estudió en Harvard. Seguidor y amigo de Emerson se definió a sí mismo como un místico, un trascendentalista y un filósofo de la naturaleza. Walden está considerada como una obra literaria maestra y como uno de los libros seminales de su siglo. Antiesclavista militante, toda su obra se centra en la búsqueda de la «vida con principios», principios que serán el criterio de cómo debe ser vivida —con la honradez del trabajo como medio para ganarse la vida—, una vida que él explora y experimenta a través del estudio y la comprensión de la Naturaleza.

El 4 de julio de 1845, Thoreau se traslada a vivir en la cabaña que él mismo había construido en Walden Pond. Durante dos años escribe allí la obra homónima en la que describe su economía doméstica, sus experimentos en agricultura, sus visitantes y vecinos, las plantas y la vida salvaje. La obra de Thoreau es la historia de un experimento original, sin precedentes literarios. Walden es un modo de escribir, de ponerse a «disposición de las palabras», pero también es una Escritura, una forma de aprender lo que la vida tiene que enseñar.

Robert Musil - Sobre la estupidez


Robert Musil - Sobre la estupidez

En los años veinte y treinta, Robert Musil, que preparaba su gran novela-ensayo El hombre sin atributos, vivía aislado de los ambientes culturales austríacos que, a su vez, no tenían mucho interés en verle, oírle o leerle. Era una época de crisis en la que se dudaba de todo sistema de conocimiento filosófico, o de cualquier otro tipo. Así pues, esta conferencia Sobre la estupidez pronunciada por Robert Musil en 1937 en la federación Austríaca del Trabajo, después de la publicación de los dos primeros volúmenes de su novela, es una de sus escasísimas apariciones en público y también la última: en 1938, ante la ocupación nazi, Musil abandonó Viena para refugiarse en Suiza donde murió cuatro años después, prácticamente olvidado.

¿Qué es realmente la estupidez? ¿Quién es realmente estúpido? Siete años antes de esta conferencia, Robert Musil había escrito ya: «Si la estupidez no se pareciera tan perfectamente al progreso, al talento, o al mejoramiento, nadie querría ser estúpido». El lector podría preguntarse: ¿Quién se ha creído que es este Musil para hablar de la estupidez? Esta pregunta es estúpida, como lo demuestra Musil: se considera que, para hablar de la estupidez, hay que ser inteligente; se considera que hacer gala de inteligencia es un signo de estupidez; se considera, pues, más prudente no mostrarse inteligente, o sea, mostrarse estúpido. Esta prudencia, evidentemente pesimista, le recuerda a Musil aquella otra, más desastrosa, del más débil que, siendo el más sabio, evita mostrar su sabiduría: ¡ésta podría amenazar la vida del más fuerte! Pero escribe Musil: «El que está en el poder se irrita menos cuando los débiles no pueden que cuando no quieren». Por lo tanto, ser estúpido para no mostrarse inteligente, actitud que se considera estúpida, acaba por reducir al hombre a la «desesperación, o sea, a un estado de debilidad».

Éste no es más que uno de los aspectos analizados por Musil en este texto en el que cada frase es motivo de reflexión. Pocos escritos sobre este tema ponen tantas ideas y principios en cuestión, pocos escritos proponen tantas sugerencias heterodoxas.

Giordano Bruno - De la magia


De la magia funciona como una especie de confirmación práctica de una intuición primera que había recorrido toda su obra y vida: la continuidad espiritual del universo.

Mark Twain - La decadencia del arte de mentir


Mark Twain - La decadencia del arte de mentir

La mentira es universal… Todos mentimos; todos tenemos que hacerlo. Por tanto, lo inteligente es educarnos con esmero para que mintamos de manera juiciosa y considerada. (…)

El conjunto de narraciones contenidas en este volumen reúne la mejor de la obra de Mark Twain. El lector reflexionará y se emocionará con la ironía y el ingenio que rezuma la obra de este genial escritor.

Horacio Quiroga - Sobre el arte de contar historias


Horacio Quiroga - Sobre el arte de contar historias

Con la publicación de estos ensayos (1922-1930), Horacio Quiroga buscó explorar el «problema de la literatura». De la ajena y de la propia, porque, como pensaba Borges, leer es una manera de crear, y en él la lectura no fue enciclopédica, ni siquiera muy vasta, sino que constituyó una auténtica profesión de fe, la elección de un trayecto ficcional del que dejó testimonio irrrecusable.

No debe descartarse, en estos textos, una fuerte dosis de humor e ironía (como en su «defensa» frente a los jóvenes vanguardistas), pero por encima de ella la reflexión, la búsqueda de racionalizar el acto creativo, en la que destaca su agudeza, penetración y dominio de la poética del cuento que con tanto magisterio ejerció.

Lewis Carroll - El juego de la lógica


Lewis Carroll - El juego de la lógica

Es frecuente que los lectores de «Alicia en el País de las Maravillas» y «A Través del Espejo» queden sorprendidos, como dicen que le sucedió a la reina Victoria, al averiguar que Lewis Carroll no era sino el sobrenombre literario de Charles Dogson (1832-1895), diácono de la Iglesia de Inglaterra, profesor de matemática y ciudadano de vida circunspecta y ordenada.

Son varias las interpretaciones ofrecidas para explicar las relaciones entre esas dos personalidades en apariencia tan alejadas. Para Alfredo Deaño, prologuista y organizador de este volumen, fue precisamente el campo de la lógica la encrucijada elegida por Dogson-Carroll para que la fabulación y las matemáticas llevaron a cabo la contradictoria tarea de aunar la ciencia del sentido y el flujo del sinsentido.

El juego de la lógica reúne pruebas para fundamentar esta hipótesis: en los capítulos tomados de los libros de lógica, la neurosis del victoriano conformista, transferida a las construcciones mentales, muestra como el rigor de la inferencia puede desembocar en la locura; en la paradoja de los tres peluqueros y el debate entre Aquiles y la tortuga, la mentalidad del matemático plantea con sorprendente lucidez algunos problemas claves de la lógica moderna.

Leonardo da Vinci - Cuaderno de notas


Esta es una colección sin orden, procedentes de numerosos artículos, que he copiado aquí, con la esperanza de ordenarlos más tarde cada uno en su lugar, de acuerdo con los temas de que tratan. Leonardo da Vinci (1452-1519).

Leonardo describe cómo, en la casa de Piero di Braccio Martelli en Florencia, en el año 1508, comenzó la colección de breves tratados, notas y dibujos, que ahora constituye el cuaderno de Leonardo en la Biblioteca Británica. El manuscrito, en italiano, está escrito en la característica «escritura de espejo» de Leonardo, con la mano izquierda y desplazándose de derecha a izquierda.

El cuaderno no era originalmente un volumen encuadernado, y fue elaborado después de la muerte de Leonardo con papeles sueltos de varios tipos y tamaños. Muchas de las páginas fueron escritas en 1508, mientras que otros proceden de diferentes períodos en la vida de Leonardo, que cubren prácticamente la totalidad de su carrera. La gama de temas —desde la mecánica hasta el vuelo de las aves— demuestra la curiosidad intelectual casi compulsiva de Leonardo sobre asuntos científicos y técnicos.

Henry David Thoreau - Caminar


Henry David Thoreau - Caminar

Henry David Thoreau (1817-1862). Ensayista, topógrafo, disidente nato y maestro de la prosa, su auténtico empleo fue, según él se ocupó de recordar, «inspector de ventiscas y diluvios». Su nombre ha llegado a nuestros días ligado a dos libros capitales para el pensamiento individualista y antiautoritario: Ensayo sobre la Desobediencia Civil (1849) y Walden (1854). Caminar (Walking) fue, sin embargo, en vida de Thoreau, su obra más popular. Concebida como conferencia y leída en numerosas ocasiones, sólo se llegó a publicar póstumamente. Es, sobre todo, una exposición de la filosofía del deambular, pero también la defensa de un «pensamiento salvaje» que arroje sobre nuestra conciencia una luz más parecida a la de un relámpago que a la de una vela. Su ironía y el rumbo vagabundo que por momentos toman sus reflexiones, hacen de la lectura de este libro algo tan tonificante como un paseo de buena mañana. Y no hace falta que Thoreau nos recuerde que «el aburrimiento no es sino otro nombre de la domesticación».

Lev Nikoláievich Tolstói - La muerte de Iván Ilich


Lev Nikoláievich Tolstói - La muerte de Iván Ilich

Iván Ilich es un funcionario de la administración zarista cuya principal aspiración, como la de sus colegas, es escalar peldaños en su carrera para mantener su bienestar y así seguir formando parte del mundo burgués en el que ha vivido siempre. Casado por conveniencia, al poco tiempo descubre el hastío que le produce la familia y centra su vida en el trabajo. Una monótona existencia que cambia repentinamente con la llegada de un importante personaje a su vida…

Publicada en 1886, La muerte de Iván Ilich es una de las obras maestras del escritor ruso Lev Tolstói. Aclamada por Vladimir Nabokov y por Mahatma Gandhi como la mejor de toda la literatura rusa, es una de sus últimas novelas, fruto de la crisis que el autor vivió al cumplir los 50 años y que superaría con un radical cambio espiritual.

Esta novela, ilustrada por Agustín Comotto y con una nueva y excelente traducción de Víctor Gallego, formula preguntas fundamentales que se han hecho todos los seres humanos a lo largo de la Historia.

«La muerte de Iván Ilich es la obra más artística, la más perfecta y la más refinada de Tolstói»

Vladimir Nabokov

Italo Calvino - Seis propuestas para el próximo milenio


Italo Calvino - Seis propuestas para el próximo milenio

En junio de 1984 Italo Calvino fue invitado a ocupar la cátedra de las Charles Eliot Norton Poetry Lectures en la Universidad de Harvard, Massachusetts, durante el curso 1985-1986. El autor preparó un ciclo de conferencias eligiendo como tema los valores literarios que él más apreciaba y que habrían de conservarse en el nuevo milenio, aunque nunca llegó a impartirlas, pues falleció en Italia una semana antes de su partida a EE.UU.

«El milenio que está por terminar ha asistido al nacimiento y a la expansión de las lenguas modernas de Occidente y de las literaturas que han explorado las posibilidades expresivas y cognoscitivas e imaginativas de esas lenguas. Ha sido también el milenio del libro, dado que ha visto cómo el objeto libro adquiría la forma que nos es familiar. La señal de que el milenio está por concluir tal vez sea la frecuencia con que nos interrogamos sobre la suerte de la literatura y del libro en la era tecnológica llamada postindustrial. No voy a aventurarme en previsiones de este tipo. Mi fe en el futuro de la literatura consiste en saber que hay cosas que sólo la literatura, con sus medios específicos, puede dar. Quisiera, pues, dedicar estas conferencias a algunos valores o cualidades o especificidades de la literatura que me son particularmente caros, tratando de situarlos en la perspectiva del nuevo milenio.»