28 may. 2017

Henry James - Fantasmas


Henry James - Fantasmas

Si bien Henry James fue un refinado prosista de dramas costumbristas, no menos notable es su aportación al ámbito de la intriga y el suspense. Profundamente interesado en el terreno de lo sobrenatural, no dejó sin explorar ningún tipo de experiencia extrasensorial, ni se abstuvo de analizar al detalle los demonios que, en cualesquiera formas, perturban al ser humano.

Este volumen recoge el grueso de su narrativa breve fantástica y fantasmagórica. Precede a los relatos el magistral estudio de Leon Edel —considerado unánimemente el mayor especialista en la obra de James del siglo XX—, quien también redactó una minuciosa nota preliminar para cada uno de ellos. Como colofón, reproducimos el ensayo del propio James «¿Hay vida después de la muerte?», que refleja las inquietudes del autor sobre el más allá.

E.T.A. Hoffmann - Cuentos


E.T.A. Hoffmann - Cuentos

Novelista y compositor, E. T. A. Hoffman nació al filo de una época de transición caracterizada por el surgimiento de la nueva sensibilidad romántica y la difuminación de los claros contornos del mundo clásico.

Para la posteridad ha legado no su talento musical como él hubiera querido, sino sus relatos cortos. Historias extrañas, estremecedoras, fantásticas que tratan de temas como el magnetismo, la telequinesia, el sonambulismo, los presentimientos, la premonición y la telepatía, han abierto nuevos campos literarios influyendo claramente tanto en otros autores literarios (Poe, Dostoievski), como en autores musicales (Offfenbach, Delibes, Schumann) y en la cultura occidental en general.

Saki - Cuentos de humor negro


Saki - Cuentos de humor negro

¿Han oído ustedes el cuento del niño gitano que muere devorado por una hiena frente a dos damas contrariadas? ¿Y el del señor que conoce tan bien a su esposa que ha pasado dos horas conversando con ella sin percatarse de que estaba muerta? Estos no son chistes; son relatos de historias más bien perversas y llenas de ironía.

Preparémonos a reír un poco con ellas. No será una risa de alegría; será acaso de satisfacción al ver delatadas ciertas crueldades que se alojan en el alma de los hombres. Si algo parece caracterizar a Saki en sus relatos, es el vicio de andar metiéndose en el lugar más íntimo y sagrado de los hombres (al que llamamos corazón), para luego ir vociferando a los cuatro vientos todo lo que solemos ocultar allí, tras su tierna y noble apariencia.

La finura de su estilo nos muestra la crueldad de los personajes (y del autor mismo) arrancándonos una sonrisa, que es la misma risita rubicunda de quien se siente descubierto.

Ciclo de lectura y análisis: Narradoras y poetas 1. Leila Guerriero

26 may. 2017

Charles Simic - Por el bien de Amelia



Charles Simic - Por el bien de Amelia




Trabajo en un Gran Hotel sobre el acantilado
en un país asolado por la guerra civil.
Mi corazón es el único botones.
Mi cerebro es el cocinero chino.


Se trata de un lugar costero en ruinas
con una hilera de limusinas desguazadas en la acera,
monos y gallos de pelea en el gran salón de baile
y palmeras que llegan hasta el techo.


Amelia, rodeada por sus amantes y sus adivinos,
se pinta de azul las pestañas y los labios
al atardecer frente al mar abierto:
las largas playas vacías, el resplandor de la marea...


Me ruega que comprobemos los libros de registro
para indagar si es cierto que aquí se hospedaron una vez Lenin,
Buster Keaton, Nathaniel Hawthorne,
San Bernardo de Claraval, que escribió sobre el amor...


Un hotel en el que uno tararea un tango en medio de un silencio
que se parece al de los cipreses en las películas mudas...
En el que los niños hablan en voz baja con sus amigos imaginarios...
En el que las hojas de una carta importante salen volando...


De pronto un ruido viene de la suite con espejos.
Amelia está desnuda y lleva algodón negro sobre los ojos.
Parece que hay una mosca
en la punta de la nariz romana de su amante.


Noche de lejanos disparos, distantes y confortables.
Entonces aparezco yo con un matamoscas en una bandeja de plata.
¡Ah, las delicias turcas!
Y la Máscara de la Tragedia cubre su vello púbico




Versión: Martín López-Vega






For the Sake of Amelia


Tending a cliff-hanging Grand hotel
In a country ravaged by civil war.
My heart as its only bellhop.
My brain as its Chinese cook.


It's a run-down seaside place
With a row of gutted limousines out front,
Monkeys and fighting cocks in the great ballroom,
Potted palm trees grown wild to the ceilings.


Amelia surrounded by her beaus and fortune-tellers,
Painting heer eyelashes and lips blue
In the hour of dusk with the open sea beyond,
The long empty beaches, the tide's shimmer...


She pleading with me to check the ledgers,
Find out if Lenin stayed here once,
Buster Keaton, Nathaniel Hawthorne,
St. Bernard of Clairvaux, who wrote on love?


A hotel in which one tangos to a silence
Which has the look of cypresses in silent films...
In which children confide to imaginary friends...
In which pages of an important letter are flying...


But now a buzz from the suite with mirrors.
Amelia in the nude, black cotton over her eyes.
It seems there's a fly
On the tip of heer lover's Roman nose.


Night of distant guns, distant and comfortable.
I am coming with a flyswatter on a silver tray.
Ah the Turkish delights!
And the Mask of Tragedy over her pubic hair.

22 may. 2017

Juan José Saer - Un fantasma de ciudad...


Juan José Saer - Un fantasma de ciudad...


Un fantasma de ciudad flota en el rumor de la lluvia, un fantasma inmóvil y borroso que inspira más compasión que inquietud, los monoblocs, los techos y las terrazas que chorrean agua y ni siquiera brillan, anarquía opaca sin gusto ni proporciones, corroída por la intemperie, deleznable como un decorado salido de las manos de un artista de cuarto orden. La penumbra subacuática de la tarde de invierno se propaga en mí mismo, en el envoltorio de lana, piel adormecida y órganos, y también en la punta de claridad mortecina que las engloba y que, si desapareciese, arrastraría consigo todo hasta el centro de la más negra oscuridad. Las masas de los edificios pierden a causa de la lluvia espesor y cohesión, y las aristas de las fachadas se vuelven inestables y ondulantes, como un reflejo en el agua, mientras las copas de los árboles que emergen de algunos patios, ennegrecidas por la penumbra, apenas si conservan el verdor viscoso de una substancia ni líquida ni sólida, como si la fluidez del agua cuajara por momentos en grumos que la inmovilizan; y entre la tierra, el cielo, y el aire saturado de lluvia que circula entre los dos, la misma tonalidad gris verdosa, propia de un sueño confuso o de un recuerdo incierto, cubre con igual prolijidad la superficie de las cosas y el vacío que las separa.

En Lo imborrable

Roland Barthes - Medusa



Roland Barthes - Medusa


La Doxa es la opinión corriente, el sentido repetido, como si nada. Es Medusa: la que petrifica a los que la miran. Ello quiere decir que es evidente. Pero, ¿la vemos? Ni siquiera: es una masa gelatinosa pegada en el fondo de la retina. ¿Qué remedio queda? De adolescente fui a bañarme un día a Malo–les–Bains, en un mar muy frío donde proliferaban las medusas (¿qué aberración me hizo aceptar aquel baño? Éramos un grupo, lo cual justifica todas las cobardías); era tan corriente salir del mar cubierto de quemaduras y ronchas que la encargada de los vestuarios le ofrecía a uno plácidamente una botella de lejía cuando regresaba de bañarse. De la misma manera, podría concebirse encontrar placer (un placer alambicado) en los productos endoxales de la cultura de masas, a condición de que al salir de un baño de esta cultura a uno le ofreciesen, en cada ocasión, como si nada, una cierta cantidad de discurso detergente

Reina y hermana de las horribles Gorgonas, Medusa poseía una extraña belleza debido al brillo de su cabellera. Cuando Neptuno la raptó y la desposó en el templo de Minerva, ésta la volvió repulsiva y convirtió sus cabellos en serpientes. 

(Es verdad que hay en el discurso de la Doxa antiguas bellezas dormidas, el recuerdo de una sabiduría suntuosa y otrora fresca; y es ciertamente Atenea, la deidad sabia, la que se venga convirtiendo a la Doxa en una caricatura de la sabiduría.)

Medusa, o la Araña, es la castración. Ella me deja estupefacto. La estupefacción es producida por una escena que oigo pero que no veo: mi audición queda frustrada en su visión: estoy detrás de la puerta.

La Doxa habla, yo la oigo pero no estoy dentro de su espacio. Hombre de la paradoja, como todo escritor, estoy detrás de la puerta: quisiera pasar, me gustaría mucho ver lo que se dice, participar yo también en la escena comunitaria; estoy continuamente oyendo aquello de lo que se me excluye; estoy en estado de estupefacción, marcado, cercenado de la popularidad del lenguaje.

La Doxa es opresiva, eso ya se sabe. ¿Pero puede ser represiva? Leamos estas terribles palabras de un panfleto revolucionario (la Boltche de Fer, 1790): ..... hay que poner por encima de los tres poderes un poder censorio de vigilancia y de opinión que pertenezca a todos y que todos podrán ejercer sin representación."


En Roland Barthes por Roland Barthes



Junichirô Tanizaki - El elogio de la sombra


Junichirô Tanizaki - El elogio de la sombra

En Occidente, el más poderoso aliado de la belleza fue siempre la luz; en la estética tradicional japonesa lo esencial está en captar el enigma de la sombra. Lo bello no es una sustancia en sí sino un juego de claroscuros producido por la yuxtaposición de las diferentes sustancias que va formando el juego sutil de las modulaciones de la sombra. Lo mismo que una piedra fosforescente en la oscuridad pierde toda su fascinante sensación de joya preciosa si fuera expuesta a plena luz, la belleza pierde toda su existencia si se suprimen los efectos de la sombra.

En este ensayo clásico, escrito en 1933, Junichirô Tanizaki va desarrollando con gran refinamiento esta idea medular del pensamiento oriental, clave para entender el color de las lacas, de la tinta o de los trajes del teatro nô; para aprender a apreciar el aspecto antiguo del papel o los reflejos velados en la pátina de los objetos; para prevenirnos contra todo lo que brilla; o para captar la belleza en la llama vacilante de una lámpara y descubrir el alma de la arquitectura a través de los grados de opacidad de los materiales y el silencio y la penumbra del espacio vacío.

Junichirô Tanizaki (1886-1965) es, sin lugar a dudas, uno de los mayores escritores de la literatura japonesa contemporánea. Entre sus novelas más conocidas puede destacarse Hay quien prefiere las ortigas (1955), Las hermanas Makioka (1957) y La llave (1961). El elogio de la sombra es para muchos una de sus obras maestras.

Rainer Maria Rilke - Antología poética


Rainer Maria Rilke - Antología poética

De la mano del traductor Jaime Ferrero Alemparte, una selección de la mejor poesía del gran poeta alemán Rainer Maria Rilke.

La poesía de Rainer Maria Rilke (1875-1926) es el resultado de su profundización en el yo y en el misterio del hombre. Rilke defiende que hay que cambiar la vida; que captamos el mundo en pequeñas ondas y que debemos buscar los orígenes. Y esto le convierte en un poeta difícil pero exacto, que ejerce sobre el lector una gran atracción, porque incluso su superficie es permeable, escarpada y rugosa. Su búsqueda de una soledad radical le llevó a viajar continuadamente desde 1896, y este nomadismo perpetuo confluye en la reivindicación simultánea del individualismo y del cosmopolitismo que mantuvo a lo largo de toda su vida. En esta antología poética, Jaime Ferreiro Alemparte nos hace entrar en Rilke, vivir sus símbolos, leer su oscuridad, recogiendo toda la gama de sentidos que cada poema y cada verso tienen en el original. «Uno de los misterios de la poesía es que muy pocas veces se deja traducir, y ésta es una de ellas, en que los fragmentos y las partes corresponden a la unidad de un todo y en que los reflejos que nos llegan son algo más que una imagen rápida de sí».

Horacio Quiroga - Cuentos escogidos


Horacio Quiroga - Cuentos escogidos

Esta selección reúne relatos tomados de Cuentos de amor de locura y de muerte (1917), Anaconda (1921), El desierto (1924), Los desterrados (1926), y Más allá (1935), y narraciones dispersas provenientes de periódicos y revistas.

Platón - Obras completas

Platón - Obras completas

Para Alfred North Whitehead, «toda la tradición filosófica occidental consiste en una serie de notas al pie a Platón». Asimismo, en palabras de Virginia Woolf, «es Platón, sin duda, quien revela la vida en los interiores y describe cómo, cuando una partida de amigos se reunía y había comido sin el menor lujo y habían bebido un poco de vino, un muchacho hermoso se aventuraba a hacer una pregunta o refería una opinión, y Sócrates la recogía, la palpaba, le daba vueltas, la miraba por aquí y por allá, la desnudaba rápidamente de sus incongruencias y falsedades, y llevaba a toda la compañía, gradualmente, a contemplar con él la verdad… ¿Son lo mismo el placer y lo bueno? ¿Puede enseñarse la virtud? ¿Es la virtud un conocimiento?».

En esta edición de las Obras Completas de Platón, se ha respetado en todo lo posible la valiosa traducción original de Patricio de Azcárate, apegada al griego, pese a la influencia de la traducción latina de Cristóforo Landino y la francesa de Victor Cousin, corrigiendo solo las imprecisiones y arcaísmos del original. Se ha modernizado también la transcripción de nombres propios, y se han añadido nuevas notas aclaratorias.

Maurice Maeterlinck - La vida de las abejas


Maurice Maeterlinck - La vida de las abejas

La vida de las abejas, «un mundo aéreo, optimista y exterior», es estudiada por el poeta con ciencia y paciencia de entomólogo y con exactitud e ingenio, el escritor observa la vida dentro y fuera de la colmena, y estudia sus querencias, observa sus caminos y tiene en cuenta sus misterios. La vida de ese reino del enjambre está siempre presidida por una reina que Maeterlinck estudia con respeto y cortesía: sus costumbres, su trato a las abejas, su custodia fiel por obreras y soldados, su lujo, sus preeminencias tiránicas, sus vuelos nupciales y hasta su muerte están descritos con meticulosidad y criterio singulares. Nos muestra secretos sorprendentes de ese mundo regulado y perfecto, y logra que la lectura sea dramática y hasta dantesca, al mismo tiempo que comprensible. La vida de estas «criaturas casi humanas poseídas por el sentimiento del deber» nos es mostrada en toda su complejidad a través del mágico filtro de este libro prodigioso. «La desesperanza está fundada en lo que sabemos, que es nada, y la esperanza en lo que no sabemos, que es todo.» 

Conde de Lautréamont - Obras completas


Conde de Lautréamont - Obras completas

La presente traducción, realizada por el poeta Aldo Pellegrini, es considerada la versión definitiva al castellano de la obra de Isidore Ducasse (conde de Lautréamont), misterioso escritor de lengua francesa nacido en Montevideo, cuya obra en prosa tuvo una influencia decisiva tanto para el surgimiento del surrealismo como de toda la literatura moderna. Esta traducción, fiel, íntegra, comentada, realizada laboriosamente sobre las diversas y a veces divergentes ediciones originales, contribuyó a terminar con la resistencia que provoca siempre toda obra verdaderamente revolucionaria y deslumbrante que explica ese destino absurdamente adverso de un creador excepcional nacido —significativa coincidencia— a orillas del Río de la Plata. Viene también a abrir un manantial poderoso del que, directa o indirectamente, brotaron los movimientos más avanzados de todas las artes de nuestro tiempo.